lunes, 18 de diciembre de 2017

Ashtanga Yoga Bilbao te felicita la Navidad y te espera el 8 de enero.



Hoy tiene lugar la luna nueva de diciembre, dentro de tres días el solsticio de invierno y el domingo se celebra la Nochebuena.  Ashtanga Yoga Bilbao cerrará sus puertas durante las fiestas de Navidad hasta el próximo ocho de enero, tiempo que aprovecharemos para descansar y pasar unas semanas fuera de Bilbao.  

Con motivo de las fiestas navideñas Nines Blázquez ha diseñado la extraordinaria felicitación que encabeza esta entrada y que queremos dedicar a todas las personas que forman y han formado parte de Ashtanga Yoga Bilbao.  Si estás leyendo esto, de alguna manera u otra, tú también eres parte de esta escuela y de sus más de dos años de andadura.

En estos momentos se encuentran en Mysore muchos amigos de todo el mundo que han viajado para practicar con Sharath Jois.  Nosotros no hemos podido estar allí este año por las especiales circunstancias de esta temporada en el KPJAYI y hemos optado por unas navidades un tanto más convencionales.  Recordamos con cierta nostalgia las no pocas ocasiones del pasado en las que nuestras navidades transcurrieron en la India pero comprendemos que nuestro sitio no estaba ahí este año.  Las aglomeraciones que se están padeciendo en Mysore en los últimos tiempos son terriblemente incómodas para todos a los que nos gustaría seguir yendo, pero también una inevitable consecuencia de la feliz expansión de este sistema de yoga y hay que saber aceptarlo.

Nuestro cometido en Bilbao prosigue con paso firme: cientos de personas han conocido ya de nosotros la práctica tradicional de Ashtanga Yoga.  Algunas han pasado de puntillas; lo probaron durante un tiempo y después continuaron su camino.  Otras se han quedado y, tal que nosotros mismos, han abrazado con entusiasmo esta práctica como su shadana, su camino de transformación personal.  Porque se puede plantar la semilla, regarla y dispensarle todos los mimos, pero al fin y a la postre su germinación no depende por entero del jardinero, sino que será la propia planta la que tendrá que encargarse por sí sola de echar raíces y elevar su tallo hacia la luz.  De igual forma, cada persona ha de hallar sus preferencias y motivaciones y escoger su senda de estudio y crecimiento, recorrerla, toparse con sus propias piedras y sortearlas, asimilarlas o abandonar. 

En un periodo festivo como éste viene muy a propósito sacar a colación el sutra 1:30 del primer capítulo de los Yoga Sutras en el que Patanjali enumera los obstáculos de la práctica, una desagradable pero inevitable verdad a la que el estudioso de yoga se enfrentará tarde o temprano, que le causará "sufrimiento, depresión, nerviosismo en el cuerpo y respiración agitada" (1.31), "oscureciendo aquello que es inmutable" (1.30) y, a menudo, le hará arrojar la toalla.  Los obstáculos (antarāyāḥ) son: enfermedad (vyādhi), apatía o pereza (styāna), duda o indecisión (saṁśaya), prisa o impaciencia (pramāda), desánimo o abatimiento (ālasya), distracción o inquietud (avirati), ceguera, ilusión o concepción errónea (bhrāntidarśana), estancamiento (alabdhabhūmikatva) y regresión o inestabilidad (anavasthitatvāni).  

Estas semanas son muy proclives a que sucumbamos a las juergas y comilonas, a levantarnos tarde y, en definitiva, a que nos olvidemos de las buenas rutinas que hemos mantenido durante el año.  Todos somos humanos y de vez en cuando uno puede salirse del carril pero, como el que sigue comiendo roscón de reyes en febrero, una cosa lleva a la otra y, una vez instalados, los obstáculos tienden a aferrarse al aspirante y arrastrarlo cual si de un mal vicio como el fumar se trataran.  No son pocos los estudiantes de Ashtanga Yoga Bilbao a los que hemos visto encadenar varios meses seguidos de práctica con entusiasmo y que tras un parón navideño, veraniego o pascual, no regresaban.  Para superar los obstáculos, otro sutra de Patanjali, el 1.12, que establece que "el estado de yoga (nirodhah) se logra mediante un equilibrio entre la práctica comprometida (abhyāsa) y la práctica con desapego, indiferente a los resultados (vairāgya)"

Por lo tanto, huelga decir que nosotros mantendremos nuestra práctica.  Quizás no sea tan constante o tan intensa como durante el resto del año, o quizás sí, pero en cualquier caso la esterilla será nuestra inseparable compañera de viaje y practicaremos en una escuela, donde la haya, o por nuestra cuenta, donde no la haya.  Sólo hacen falta dos metros cuadrados de suelo despejado y algo de tiempo así que, a pesar de que Ashtanga Yoga Bilbao permanezca cerrado hasta el 8 de enero, nos gustaría animarte a que tú hicieses lo mismo y continúes practicando también en Navidad.  Para no ser repetitivos, te ponemos aquí el link a una entrada del año pasado en la que exponíamos nuestras recomendaciones para que mantengas tu práctica durante nuestro periodo de cierre.

Un abrazo, feliz Navidad al lado de los tuyos, feliz año 2018 plagado de cosas positivas, ¡y nos vemos el 8 de enero en tu escuela, Ashtanga Yoga Bilbao!

4 comentarios:

  1. Amigos: muchas gracias por estas palabras. Sabéis que soy de las que me he retirado de las clases pero recuperaré mi entusiasmo con vuestra ayuda. Nos vemos en enero. Un gran abrazo lleno de buena energía, Nines y Fernando.

    ResponderEliminar
  2. ¡Estaremos encantados de volver a verte! Un fuerte abrazo navideño y gracias por el comentario y por leer el blog.

    ResponderEliminar
  3. Os deseo todo lo mejor para este año que comienza. Tengo bastante complicado el seguir yendo a las clases y de momento si mis circunstancias no cambian no podre seguir asistiendo, pero como dices en tu escrito, ya se me ha metido el gusanillo del Ashtanga Yoga hasta la medula y aunque se que sin vuestra valiosa guía no podré avanzar igual, intentaré practicar lo poco aprendido por mi cuenta y siempre os tendré ahi como referencia para asistir algún mes en el que mis circunstancias me lo permitan. Os mando un fuerte abrazo Nines y Fernando y os deso lo mejor. Cuidaros y muchos ánimos

    ResponderEliminar
  4. Os deseo todo lo mejor para este año que comienza. Tengo bastante complicado el seguir yendo a las clases y de momento si mis circunstancias no cambian no podre seguir asistiendo, pero como dices en tu escrito, ya se me ha metido el gusanillo del Ashtanga Yoga hasta la medula y aunque se que sin vuestra valiosa guía no podré avanzar igual, intentaré practicar lo poco aprendido por mi cuenta y siempre os tendré ahi como referencia para asistir algún mes en el que mis circunstancias me lo permitan. Os mando un fuerte abrazo Nines y Fernando y os deso lo mejor. Cuidaros y muchos ánimos

    ResponderEliminar