lunes, 21 de mayo de 2018

¡Volvemos a Mysore! Y Sharath Jois explica porqué.

¡Ashtanga Yoga Bilbao vuelve a la India!  Nines y Fernando en Mysore en diciembre del 2016.

En lo que no podemos dejar de considerar un curioso giro del destino, este mes de agosto pasaremos nuestras vacaciones en Mysore practicando con Sharath Jois.

Este año Sharath no inició su temporada de enseñanza en octubre, como solía ser habitual.  Tan sólo se dedicó a anunciar una serie de tours en diferentes fechas por Asia, Europa y América.  Hubo muchos rumores al respecto: problemas de salud, personales, etcétera.  

De pronto, en el mes de octubre, Sharath anunció que enseñaría en Mysore los meses de diciembre y enero.  Se abrió un plazo de inscripción y Nines y yo pensamos en apuntarnos: yo iría en diciembre y ella en enero, coincidiendo juntos durante las vacaciones de Navidad.  Sin embargo, no sería posible.  Sharath sólo quería que se apuntara gente dispuesta a estudiar con él los dos meses enteros, no meses sueltos.  Con tan escaso margen de maniobra y obligados a atender nuestra propia escuela, decidimos no enviar la solicitud.

Muchos amigos fueron a Mysore en lo que se pensaba sería la única oportunidad que habría esta temporada para aprender con Sharath.  No obstante, en marzo hubo otra gran sorpresa: Sharath volvería a enseñar en Mysore durante los meses de junio, julio y agosto.  Y esta vez, sí, permitiría apuntarse meses sueltos, además de dos -no tres- meses seguidos.

Las personas que habían estado en Mysore en los meses de diciembre y enero no podían regresar en verano.  Sin duda, era una gran oportunidad para aparcar el mal fario que habíamos tenido en las últimas temporadas.  En efecto, aunque Nines fue aceptada en enero del 2017, yo fui rechazado sucesivamente en diciembre del 2015, verano del 2016 y diciembre del 2016.

Desgraciadamente, no podíamos permitirnos ir a Mysore en el mes de junio, cuando sin duda habría más probabilidades de ser aceptados por ser el primero de la nueva "temporada" veraniega.  El primer taller de Peter Sanson en Ashtanga Yoga Bilbao entre el 21 y el 24 de junio, con el que estamos tremendamente ilusionados, era una de las poderosas razones que nos retenían en Bilbao.  Curiosamente, el propio Peter volaría a la India para practicar con Sharath en julio y agosto nada más concluir el workshop en Bilbao.  

¡Todavía quedan algunas pocas plazas!  Sigue el enlace si deseas apuntarte.

Así que nosotros resolvimos hacer lo mismo.  Nines prefería quedarse en Bilbao en julio e ir a la India sólo en agosto, mientras que yo iría los dos meses.  Al llegar el uno de abril hice la pertinente solicitud que, cosa rara, entró a la primera, y esperé pacientemente la respuesta.  Al cabo de un par de semanas, la recibí: no podría ir a Mysore en julio.  ¡El cuarto rechazo en tres años!  Pattabhi Jois solía hablar de lo difícil que le resultó a Krishnamacharya llegar hasta la residencia de su gurú Ramamohan Brahmacharya en los Himalayas recorriendo montañas y precipicios, y de lo fácil que lo teníamos ahora los yoguis modernos.  No contaba, en cambio, con esta nueva circunstancia moderna: ser rechazado por tu gurú a través de un ordenador sin siquiera tener la oportunidad ni de presentarte a su puerta ni de emprender el viaje siquiera.

De todas formas, el rechazo era previsible.  En junio habían sido aceptadas entre trescientas y cuatrocientas personas, muchas de las cuales se quedarían en Mysore durante dos meses.  En julio, por lo tanto, tan sólo estaban disponibles las plazas de las personas que únicamente podían quedarse el mes junio y que, podía intuirse, no serían demasiadas.  La gran oportunidad la brindaba el mes de agosto, cuando todos los que se iban a quedar tanto junio como julio tendrían que regresar a sus casas.

El primero de mayo -treinta de abril en la realidad local, aunque primero de abril en la India-, estábamos listos delante del ordenador, con todo preparado.  En cuanto apareció el formulario en la página web de Sharath rellenamos todos los campos, adjuntamos las fotografías y pulsamos el botón de envío.  En mi caso, me llevó menos de un minuto.  Pero, ¡oh sorpresa!  En muchas partes del mundo otras tantas personas estaban haciendo lo mismo que nosotros y, al igual que sucediera en anteriores ocasiones, el servidor se desplomó.  Las redes sociales bullían.  Nadie había podido enviar la solicitud.  Al cabo de tres cuartos de hora de intentos, resignados, nos fuimos a otra cosa, mariposa.  Aunque, cual chimpancé compulsivo, a cada rato comprobaba en el móvil el estado de la web.  "Servidor inalcanzable", "Base de datos caída" y otros mensajes similares me escupía la pantalla a la cara.  Pero, de pronto, al cabo de una hora u hora y media, la página web volvió a activarse y pude acceder al formulario.  Lo rellené a todo correr y, a continuación, hice lo mismo con la solicitud de Nines, que estaba demasiado harta como para volver a hacerlo ella misma.  ¡Las dos entraron!  Y al cabo de una semana, con pocos minutos de diferencia, recibimos la respuesta: ¡sí iríamos en agosto a Mysore!  ¡Y los dos juntos!

Ya tenemos cogidos los billetes de avión: volaremos a la India el 24 de julio y regresaremos el 4 de septiembre.  Las clases en Ashtanga Yoga Bilbao, lógicamente, se interrumpirán entre esas dos fechas.  Una de las víctimas colaterales será el taller de Sharath Jois en Madrid entre el 4 y el 8 de septiembre al que estábamos seguros de asistir.  Las nuevas circunstancias y nuestra fecha de regreso nos obligan a cambiar de opinión. Aunque nos dé algo de pena no poder participar al lado de un montón de amigos de toda España en el primer tour de nuestro maestro por estos lares, desde luego, preferimos mil veces estar un mes entero con Sharath en Mysore que hacer cinco clases guiadas con él en Madrid.   

Sharath Jois en Madrid.  ¡Todavía hay plazas!  Si quieres inscribirte, hazlo a través de este enlace.

Nines está acostumbrada, pero para mí va a ser la primera ocasión que practique con Sharath sólo durante un mes.  Hasta ahora siempre me había quedado en Mysore durante dos meses largos.  Aunque me pueda saber a poco, ha sido tan larga mi ausencia -más de tres años- que seguro me va a encantar.  Y más aún después de lo solitaria que ha sido mi práctica durante estos tres años.  Los cinco días que pasamos la semana pasada con Peter Sanson en Madrid han supuesto para mí el periodo más largo durante todo este tiempo en el que he practicado con un profesor.  La práctica de Nines se suele solapar con el comienzo de la clase de la mañana y tengo ocasión de ayudarla en la parte final de su práctica, pero para ella también será un momento muy especial este retorno a Mysore.  Hemos sido capaces de mantener nuestra sadhana, nuestra disciplina de práctica contra viento y marea durante estos tres años y lo hemos hecho con gusto, pero queremos saborear cada bocado de esta oportunidad que nos brinda la providencia.

¿Y qué sentido tiene regresar a Mysore una vez más?  En mi caso, después de este viaje ya habré pasado cerca de un año de mi vida en esa ciudad, la tercera en mi particular clasificación tras veinticinco más tres años en Bilbao y casi diez en Madrid.  Las motivaciones para volver a Mysore una y otra vez, dedicando a esa anodina ciudad -turísticamente hablando- del sur de la India tanto tiempo, tantas vacaciones, tanto esfuerzo y sacrificios y tanto dinero, son varias y contundentes, pero quizás sean dignas de otra entrada en este blog.  Hoy sólo he querido plasmar los acontecimientos que han hecho posible este emocionante y largamente esperado retorno.

Precisamente en el mes de marzo, cuando se supo que habría temporada en verano, se publicó un artículo en la página web Sonima con la rúbrica de Sharath Jois en el que abría su corazón y, entre otros interesantes puntos, daba respuesta a varias cuestiones que los mentideros habían alzado acompañadas de toda clase de rumores: por qué no había comenzado la habitual temporada de seis meses en octubre, por qué está organizando tantos tours y por qué había decidido volver a enseñar en verano.  He aquí sus palabras:



Cuando me encuentro en Mysore enseñando, estoy tan sumergido en la enseñanza que apenas tengo tiempo para mi propia práctica.  Cada año, siempre intento dedicar algunos meses a concentrarme en mi propia sadhana.  Esto es lo que estoy haciendo en la actualidad.  Me ayuda a refrescar mi práctica de yoga y mis enseñanzas así como mantener el equilibrio.

Por lo general, enseño de cinco a seis meses seguidos, pero esta pasada temporada quise tomarme un descanso para estar con mi familia y ayudar a mis hijos en su educación.  Muchos estudiantes me dijeron que los dos meses (diciembre y enero) habían pasado demasiado rápido.  Algunos lloraban cuando se iban.  No querían marcharse.  Querían quedarse y estudiar, pero tienen familia y trabajos a los que regresar.  Querían saber cuando se abriría la shala de nuevo para poder tomarse otras vacaciones y volver.  Pero una parte del yoga es vivir una vida equilibrada, estable, y no pasar demasiado tiempo lejos de casa.

Cuando los estudiantes vienen a Mysore, no tienen las habituales exigencias de su vida en casa.  Para muchos, es agradable acudir a la fuente y aprender.  En casa, tienen su trabajo y su familia y es difícil para ellos prestar una atención completa hacia su práctica de yoga.  En Mysore, si así lo escogen, pueden concentrarse por completo en el yoga.

Mysore es muy simple.  Nada es lujoso en Mysore.  No importante cómo de lujosa o compleja es tu vida en tu país, una vez vienes a Mysore y aprendes en la shala, todo es simple.  Las enseñanzas son simples, muy efectivas, pero simples.  La cuestión es experimentar tu práctica de yoga en un ambiente en el que te puedas relajar.

En Mysore, los estudiantes pasan tiempo juntos.  Aprenden yoga, practican juntos, van a visitar sitios y comen juntos.  Están aprendiendo, pero también disfrutan de su tiempo.  Todas estas cosas los rejuvenecen.  Ellos regresan a su país refrescados, pero siempre echan de menos esto.  En Mysore, se sienten parte de una familia.

Lo mismo ocurre cuando viajo para enseñar.  Cada año, recibo muchas peticiones para enseñar a estudiantes en sus ciudades.  He estado viajando durante muchos años enseñando yoga e intentando alcanzar todos los lugares que puedo.  No todo el mundo puede venir hasta la India para estudiar yoga así que cuando viajo procuro ofrecerles la experiencia de cómo es el auténtico yoga en Mysore.  He ido a lugares en los que no había Ashtanga Yoga, donde los estudiantes nunca habían experimentado el auténtico yoga que enseñamos en Mysore.  Siempre intento animarles a que aprendan más.  La energía es muy buena cuando los estudiantes me visitan en las giras y están deseosos por aprender.  Quizás algún día visiten Mysore, pero hasta entonces intentaré ir hasta ellos.

De muchas maneras, viajar me recarga.  Tanto si estoy enseñando, viajando o tomándome un descanso, intento mantener en armonía la familia, el trabajo y la sadhana.  Cuando hago mis planes para viajar, tengo en cuenta mi práctica, mis comidas y mi rutina de sueño.  Cuando me tomo un tiempo de descanso, tengo en cuenta a mis estudiantes y cómo recargarme para poder enseñarles de nuevo.  Cuando enseño, intento disfrutar de la vida cotidiana con mi mujer y mis hijos.  Por el bien de mi propia sadhana, encontrar el equilibrio entre estas cosas es esencial para poder orientar mis esfuerzos hacia aquello que esté haciendo.

Muy pronto volveré a viajar de nuevo.  En abril estaré en Tailandia y China.  Después estaré en casa para enseñar en Mysore en junio, julio y agosto.  En septiembre tendrá lugar una gira por España y Portugal, dos países que nunca antes había visitado.  Una vez enseñé en Santiago, Chile, pero ésta será mi primera vez en un país europeo de habla española o portuguesa.  En octubre tendré un yatra en el norte de India en Rishikesh y después iré a Japón, las Filipinas y Bali.  Cuando viajo y conozco gente nueva es muy inspirador.  Quizás acaban de empezar a practicar este yoga y al practicar conmigo perciben cierta energía.  Con suerte, les conducirá hacia un camino de transformación.

viernes, 18 de mayo de 2018

Elogio a Sri Krishna Pattabhi Jois en el noveno aniversario de su fallecimiento.


Hoy hace exactamente nueve años que falleció Guruji, Sri Krishna Pattabhi Jois.  A menudo, cuando se produce un hecho de cierta trascendencia, la gente suele preguntar: "¿Dónde estabas tú cuando ocurrió eso?"  Recuerdo perfectamente aquellas semanas de mayo del 2009.  Una semana antes de su fallecimiento nuestro profesor Borja, que tenía contactos en Mysore, nos hizo saber que Guruji se encontraba en el hospital con graves problemas de salud.  El 18 de mayo por la tarde fui a Ashtanga Yoga Madrid y, al interrumpir la clase para recitar el mantra inicial, Borja nos informó que Guruji había fallecido o, como suele decirse con los maestros espirituales, que había entrado en Mahasamadhi.

Fue un momento triste para todos.  Borja reservó un billete de avión a Mysore con urgencia para poder asistir al funeral de su gurú y estar al lado de su familia.  Yo personalmente estaba atravesando una época difícil debido al estado de salud de mi padre, quien fallecería poco tiempo después ese año, pero recuerdo que ese mismo día en casa preparé un pequeño altar para Guruji con unas velas e incienso.  Como retrato utilicé el ejemplar del Yoga Mala que había adquirido en Mysore el verano anterior, en cuya portada había una fotografía de Guruji,  De hecho mantuve ese pequeño homenaje durante tres meses; no sé dónde había leído o escuchado que a los maestros espirituales había que guardarles luto durante tres meses y me pareció una bonita forma de hacerlo.   

Había tenido la suerte de conocer a Pattabhi Jois menos de un año antes, en verano del 2008, aprovechando la que, entonces lo supe, fue la única oportunidad que la vida me concedería y, mirando atrás, y como sucede con tantas cosas del pasado que no se pueden rebobinar, me gustaría haberla podido exprimir más.  Entonces, claro, no sabía cuán importante acabaría siendo ese hombre en mi vida y la de Nines, a la que ni siquiera conocía aún.  Sería precisamente el Ashtanga Yoga de Pattabhi Jois lo que nos uniría varios años después.  

Pattabhi Jois a través de su enseñanza ha cambiado la vida para bien a muchas personas, incluidos nosotros, y sólo podemos tener hacia él palabras de agradecimiento.  Nuestro dharma no es otro que transmitir su legado en Bilbao y nos sentimos en especial deuda hacia él, su persona y lo que representó como transmisor de un valioso conocimiento que sin él se habría perdido. 

He encontrado un elogio en Internet dedicado a la memoria de Sri Krishna Pattabhi Jois que me dispongo a traducir -además de corregir algunas imperfecciones biográficas- y que va a ser el homenaje que le dedico hoy.  ¡Espero poder publicarlo antes de que termine el día!  Aquí está el texto original.


Nació en la luna llena de julio del año 1915 y conoció a su gurú Krishnamacharya en 1927 a los doce años de edad cuando asistió a una exhibición de yoga que lo dejó impresionado.  El mismo día se acercó a Krishnamacharya y comenzó a estudiar a sus pies.  Estaba tan motivado que madrugaba cada día y caminaba cinco kilómetros hasta la casa de Krishnamacharya para hacer su práctica y a continuación corría hasta la escuela para llegar a tiempo a clase.  Así fue durante dos años, hasta que Krishnamacharya partió.

En 1932, con diecisiete años, se escapó de casa para comenzar sus estudios de sánscrito y filosofía en la Universidad de Sánscrito de Mysore, donde volvería a reunirse con Krishnamacharya después de tres años de separación.  Esta vez su relación se prologaría hasta finales de los años cuarenta.  En 1948 estableció el Instituto de Ashtanga Yoga en su casa.  Pattabhi Jois vivió muy humildemente hasta 1956, pero su compromiso hacia el yoga permaneció inquebrantable.  En 1956 su situación económica mejoró cuando obtuvo una plaza de profesor de yoga en la universidad local.  En 1964 recibió la primera visita de un occidental, el belga Andre Van lysebeth, quien lo visitó y permaneció con él durante dos meses.  Más tarde publicó un libro sobre yoga en el que proporcionó el nombre y dirección de Pattabhi Jois.  Esto situó a Pattabhi Jois y al Ashtanga Yoga sobre el mapa del mundo.  A partir de 1972 los occidentales comenzarían a aparecer en su casa de Mysore en cantidades cada vez mayores.  Su primer viaje a Occidente tuvo lugar en 1974, a Norteamérica.  Falleció el 18 de mayo del 2009 a la edad de noventa y tres años.

Pattabhi Jois fue un hombre de gran fuerza y, en consonancia con ello, Krishnamacharya le enseñó una práctica vigorosa.  Pattabhi Jois ha conservado esta forma de yoga que aprendió con el nombre de Ashtanga Yoga, que han conocido y practicado millones de personas en todo el mundo.

Pattabhi Jois dominaba el sánscrito pero su inglés era muy limitado.  Era un hombre sencillo pero con un nivel de estudios muy alto.  Había estudiado todos los textos importantes relacionados con el yoga.  Sin embargo, ponía un gran énfasis en la parte práctica del yoga muy por encima de la lectura de textos.  Pidió a sus estudiantes que no se centraran en la teoría, sino en la práctica.  Sus palabras más famosas son: "Practice, practice, practice, and all is coming!" (Practica, practica, practica, ¡y todo llega!)   Digamos que nuestra vista es débil.  ¿Tendría sentido dedicarse a leer mucho o no sería mejor primero solucionar la debilidad de nuestra vista?  Tratar de estudiar mucha teoría antes de practicar yoga es equivalente a eso.  Nuestro intelecto se encuentra nublado por el estrés y la confusión ocasionadas por una mente distraída.  El yoga limpia esto.  Sólo después de que las telarañas intelectuales hayan sido retiradas tiene sentido sumergirse en las profundidades de la teoría.  Pattabhi Jois nos ha mostrado la manera de acercarnos a nuestros propios textos sagrados, bien sea el Corán, la Biblia, el Bhagavad Gita o cualquier otro.  Si nos acercamos a estos sin aplacar nuestra "mente simiesca", las tergiversaremos y malinterpretaremos y nos enfrentaremos los unos con los otros mientras pasamos por alto el fondo de su mensaje.

"Guruji vive aquí"  Vídeo homenaje a Guruji que se hizo en el año 2015 con la colaboración de varias escuelas de Ashtanga Yoga de todo el mundo para conmemorar el que habría sido su centésimo cumpleaños.

He aquí el homenaje que uno de sus estudiantes, Bhavani Maki, le dedicó tras su muerte:

Tras la muerte de Guruji, Mysore parecía idéntica en la superficie: la combinación perfecta de mugre y néctar, el hedor de las heces de vaca y la polución mezcladas con fragante incienso, los sonidos encantadores de los vendedores ambulantes de flores y cocos recorriendo las calles con sus interminables mantras, la cacofonía del tráfico inundando las calles.  Pero, de algún modo, el pulso de Mysore se había detenido para mí.  Y sin embargo, todavía, el profundo eco de su ser continúa resonando en la presencia de la familia y los estudiantes que lo han sobrevivido, perpetuando las enseñanzas a las que se entregó enteramente y por completo, llenando los ojos de lágrimas agridulces y de alegres recuerdos que atesoramos en nuestros corazones, donde más repercutió nuestras vidas.  Guruji, has conmovido a tantos, gente que viste y no viste, que conociste y no conociste, e incluso a muchos más que todavía están por venir.  Tu pérdida constituye de hecho un dolor muy dulce.  Y así te deseo, Guruji, en tus propias palabras, un "¡Feliz viaje!" y considerar tu consejo como mi mantra, "¡No desperdicies tu vida!"  Tu legado pervive.

martes, 1 de mayo de 2018

Aditya Hrdayam - El Corazón del Dios-Sol.

El Dios-Sol, Aditya, surca el cielo en su carro.

Si te has apuntado al primer turno del taller de junio con Peter Sanson en Ashtanga Yoga Bilbao estás de suerte porque, aunque no lo sepas, uno de los momentos más especiales de los workshops con Peter tiene lugar nada más comenzar el día.

Precisamente durante los nueve años que entre el 2007 y el 2015 coincidimos en Madrid con Peter nosotros nos apuntábamos siempre al primer turno; tras el taller teníamos que acudir al trabajo y el tiempo apremiaba, así que lo apurábamos al máximo.  Las puertas de Ashtanga Yoga Madrid se abrían a eso de las 06:30 de la mañana y nosotros siempre estábamos entre los primeros.  Peter Sanson llegaba algo más tarde, hacia las 06:45, y se sentaba a un lado.

Entonces, Peter comenzaba a recitar en sánscrito.  Con su voz profunda y grave, con una peculiar entonación, mientras los primeros rayos del sol despuntaban y los más madrugadores nos desperezábamos al ritmo de los saludos al sol, Peter soltaba de memoria verso tras verso, sloka tras sloka, de lo que durante varios años, para mí, fue simplemente el "misterioso mantra" de Peter Sanson.

En cierta ocasión, en un arranque de curiosidad, le pregunté a Borja a través de Whatsapp a ver si sabía qué era eso que recitaba Peter.  Me respondió con un escueto "Aditya Hrdayam" y me di por satisfecho.  Me podía haber respondido mismamente que "Paquito Chocolatero", porqué tampoco lo investigué más allá.  El canto de Peter, que se prolongaba a lo largo de unos diez minutos, se convirtió en un clásico de sus talleres; lo escuchamos cada uno de los cinco días durante nueve años: cuarenta y cinco veces en total; más que suficiente para que se nos quedase grabado a fuego.  Cada día, nada más terminar el Aditya Hrdayam, Peter nos invitaba a ponernos de pie y juntos recitábamos el mantra de Ashtanga Yoga.  La clase, ahora sí, había comenzado.

Librito Surya Namaskara de Sri Krishna Pattabhi Jois.

Corría el año 2013 en Mysore.  Un buen día por la tarde, fuera de las horas de clase, me dirigí a la tienda del KPJAYI.  Había llegado a India pocos días antes y, como un hincha de fútbol que visita el estadio de su club favorito, quería comprobar qué merchandising había disponible: camisetas, fotografías, pósteres, etcétera.  A un lado descubrí un ejemplar de un pequeño librito, con el tamaño del manual de instrucciones de una lavadora.  El título era Suryanamaskara de Sri K. Patabhi Jois.  No sabía que Guruji hubiera publicado nada aparte del Yoga Mala y le pregunté a Anupama.  Me dijo que, en efecto, era de Pattabhi Jois.  Lo ojeé y tampoco era para tirar cohetes: el grueso de las sesenta páginas DIN-A6 era un extracto literal de lo que Pattabhi Jois explicaba en el Yoga Mala acerca de los saludos al sol.  Sin embargo, incluía una pequeña introducción escrita por el propio Pattabhi Jois en 2004 y una entrevista al final.  Me pareció suficientemente interesante y barato y me lo llevé.

Al observar su contenido con mayor detenimiento, descubrí que en las últimas páginas del librito se transcribía, en sánscrito y traducido al inglés, precisamente el Aditya Hrdayam.  Toda la publicación en sí, introducción y entrevista incluidas, constituía de hecho una explicación de la importancia del sol como representación de la deidad y del significado devocional de saludarlo mediante la práctica de Surya Namaskara y la recitación de mantras, en especial el Aditya Hrdayam, transcrito en su totalidad al final.

En la entrevista, Guruji explica y confiere sentido a lo que Peter Sanson hace al comienzo de sus clases.  Dado que vamos a recibirlo por primera vez en Bilbao y muchas personas se verán sorprendidas por ese misterioso canto tal que nosotros lo fuimos en su día, me parece que viene muy a propósito que, una vez más, me tome la molestia de traducir un texto, en esta ocasión las últimas páginas del libro Suryanamaskara en el que está contenida la entrevista a Pattabhi Jois y el propio poema Aditya Hrdayam.  

No volvería a ver ese librito nunca más en viajes sucesivos.  Me imagino que a pesar de su pequeño tamaño aún será posible encontrarlo hoy día en alguna parte, pero me gustaría que esta entrada del blog sirva para poner este interesante conocimiento que llegó a mí de forma casual al alcance de todo el mundo, en especial las personas que asistan al primer taller de Ashtanga Yoga en Bilbao con Peter Sanson y se topen con esos míticos minutos iniciales en los que Peter entona el Aditya Hrdayam.  

Algunas personas de fuera que ya conocían a Peter me pidieron apuntarse al turno de las siete de la mañana para poder escucharlo recitar el poema, pero tuve que decirles que no porque el primer turno está reservado para los locales con obligaciones laborales.  Así que las personas que os habéis apuntado al primer turno, ¡ya sabéis lo afortunadas que vais a ser!  Abriremos las puertas desde las 06:30 de la mañana y os animamos a que madruguéis para poder escuchar el Aditya Hrdayam.  Y si todavía no te has apuntado al taller, te recordamos que todavía quedan alrededor de una docena de plazas, incluida una en el primer turno.  ¡No dejes pasar la oportunidad! 


Sri K. Pattabhi Jois cantando el Aditya Hrdayam y haciendo pujas (oraciones, ofrendas) en su casa en Lakshmipuram.  Mysore, 1997.

Entrevista a Sri Krishna Pattabhi Jois.

Nota: Debido a la dificultad en transcribir los caracteres que representan internacionalmente la fonética sánscrita, se empleará el alfabeto latino a lo largo de todo el texto.

Sunaad Raghuram: ¿Podría por favor hablarnos del significado de Surya Namaskara y de cuál es su importancia en la práctica de yoga?

Sri K. Pattabhi Jois: No hay Ashtanga Yoga sin Surya Namaskara, que es el saludo definitivo al Dios Sol.  En la filosofía hindú, el sol es aceptado como el que otorga la vida, el protector de todas las formas de vida sobre esta tierra -el ministro de la salud, se podría decir- y el iluminador del intelecto.  Cuando udyantam astamyantam adityam abhidyan kurvan brahmanovidvan sakalam bhadram asnute [el sabio, el conocedor, obtiene completa bondad ofreciendo reverencias al sol naciente y poniente] es recitado durante Surya Namaskara, este sloka sánscrito ejerce un efecto directo sobre el sistema nervioso y ayuda a purificar no sólo la sangre, sino también la mente.  Ésta es la razón por la que Surya Namaskara debería ser practicado una vez por la mañana y una vez por la tarde.  Si se hace correctamente, lo que quiere decir, mientras el sloka anterior es mantenido en el fondo de la mente, entonces se obtendrá un estado mental en el que sucederá cualquier cosa que pienses.  Este estado exaltado en el que se ha alcanzado la máxima concentración también conducirá a la fortaleza mental y física. así como a avanzar un buen trecho hacia la consecución de cualquier cosa que te hayas propuesto en la vida.

SR: En el pasado ha hablado del Aruna Prasna como un texto en el que se enseña Surya Namaskara.  ¿Qué es exactamente el Aruna Prasna?

SKPJ: El Aruna Prasna es una oración a Dios para pedirle que te conceda un alto grado de concentración mental, que es la base para todas las aspiraciones terrenales de tipo divino.  En el Krsna Yajur Veda hay un mantra que dice así:

bhadram karnnebhih srnuyama devah
bhadram pasyemaksabhir yajatrah
sthirairangais tustuvagumsas tanubhih
vyasema devahitam yadayuh
svasti na indro vrddhasravah
svasti na pusa vishva vedah
svasti nas tarksyo aristanemih
svasti no brhaspatir dadatu

Esto es el comienzo del Aruna Prasna, un extenso mantra relacionado con el dios sol.  El término aruna denota el momento del día en que el sol se alza en el este, bañando el mundo en reflejos entre naranja y bronce.  La creencia hindú es que el dios sol monta su carro arrastrado por caballos al amanecer y surca el cielo.  En el mantra, las palabras bhadram karnnebhih srnuyama devah imploran al dios sol que imponga sobre el suplicante una mente que le permita escuchar tan sólo cosas buenas; que sólo cosas buenas caigan sobre mis oídos, oh Señor, reza.  El mantra después suplica a Dios -bhadram pasyemaksabhir yajatrah- la oportunidad de ver sólo cosas buenas, no malas.  Tras esto viene sthirairangais tustuvagumsas tanubhih, con la siguiente petición: Oh, Señor, por favor haz que mi cuerpo sea fuerte y firme para que tenga el poder de hablar sólo sobre cosas auspiciosas y divinas, y haz que el valor de mis palabras sea inquebrantable.  A continuación sigue vyasema devahitam yadayuh, que significa: Oh, Señor, concédeme una vida larga para que pueda exaltar tus virtudes siempre.  De niño no tenía madurez para pensar en Dios; en mi juventud estaba preocupado en cuestiones famliares; mientras duermo estoy totalmente fuera de este mundo, así que durante todo lo que me reste de vida, por favor concédeme todas las oportunidades posibles de pensar en ti y cantar tus alabanzas.  El mantra entonces continúa pidiendo a Dios longevidad, un cuerpo libre de enfermedades, tranquilidad mental, poderes de concentración, la habilidad de tener pensamientos profundos y ser inquebrantable en todo momento y la capacidad de mantener un equlibrio perfecto entre cuerpo y mente.  


Sri Krishna Pattabhi Jois, orando.

El aruna prasna se compone de 133 anuvakas con diez frases cada uno.  Cada una de estas frases puede sincronizarse con un vinyasa, con el resultado de que un sólo anuvaka equivale a un Surya Namaskara.  Pero mientras practicas Surya Namaskara, no tienes que recitar verbalmente estos mantras, dado que esto podría alterar el ritmo de tu respiración.   En vez de esto. sólo es necesario que recuerdes el mantra en la parte de atrás de tu mente.  Así la práctica es más una dhyana (meditación) que una recitación.  Estos son los mantras asociados con Surya Namaskara A.  En cuanto a Surya Namaskara B, hay otros mantas procedentes del Rig Veda que lo acompañan, pero no sé mucho sobre ellos.  Un mantra, en cambio, es hrdrogam mama suryah harimanam ca nasaya, que significa que cualquiera que padezca del corazón eliminará su problema si hace Surya Namaskara.  La palabra ari significa enemigos y es una referencia a los arisadvargas, que son los seis enemigos que residen dentro de todos nosotros.  No se trata de enemigos externos.  De hecho, los enemigos externos nacen de los arisadvargas, de los enemigos internos, de modo que lo que tenemos en el interior, lo que nuestro corazón dice, es lo que nos vemos obligados a observar fuera.  ¿Cómo se convierte en enemigo un enemigo?  Un enemigo interior aparece como un enemigo externo.  Estos son los enemigos - kama [deseo], krodha [ira], lobha [codicia], moha [ignorancia], mada [orgullo], matsarya [envidia] - que los mantras pretenden destruir.  Si se consiguen destruir los seis enemigos, entonces desaparecerán los problemas coronarios [hrdaya-roga].  Hay otro mantra que dice:

yad yad pasyati caksurbhyam tadatmetu bhavayet
yad yad srnoti karnabhyam tadatmeti bhavayet

Esto quiere decir que uno de los cimientos más importantes de Ashtanga Yoga es la habilidad de ver la voluntad de Dios como divinidad alrededor de nosotros, tanto en las formas animadas como inanimadas.  Todo lo que ves, dice, es verdaderamente tu propio Ser interior; todo lo que escuchas también es tu propio Ser interior.

SR: ¿Podría explicarnos cuales son los métodos de recitación samantrika y amantrika?

SKPJ: En la búsqueda de lo divino, como se representa en los varios textos hindúes, hay dos métodos de recitación.  Uno es samantrika y el otro es amantrikaSamantrika significa "con mantras"; amantrika significa "sin mantras".  Samantrika hace referencia a la práctica de rituales acompañados por mantras relacionados.  Estos mantras tienen que ser recitados con la entonación correcta, un tono concreto y el tradicional flujo de palabras y pronunciación - y todas estas fórmulas han de ser seguidas a rajatabla.  De otro modo, se perderá el significado de la recitación y un mantra podría acabar adoptando un significado completamente distinto.  Hay varios ejemplos de esto en la mitología hindú.  En cuanto a amantrika, se relaciona con este apartado en primer lugar la recitación de todos los slokas Purana y después la práctica de Surya Namaskara.  Ahora bien, el significado del mantra Aruna y de los slokas Purana son los mismos, exactamente los mismos, así que aquellos aptos para emplear los mantras, tales como sacerdotes y similares, pueden efectuar samantrika mientras que aquellos que no sea aptos pueden recitar los slokas Purana; ambos son lo mismo en términos de significado.  Por supuesto, no todo el mundo ha sido entrenado formalmente en los varios aspectos de los Vedas.  Pero aquellos que no han recibido entrenamiento formal tienen tanto derecho a invocar a Dios como aquellos que han sido iniciados.  Aquellos que no pueden recitar los distintos mantras de acuerdo con las reglas de los textos pueden emplear el método amantrika.  El método amantrika comprende todos los slokas que no requieren un patrón de entonación establecido, incluido el Aditya Hrdayam, que cae dentro de esta categoría.

SR: ¿Cómo ha sido usado tradicionalmente una oración como el Aditya Hrdayam?

SKPJ: Tradicionalmente, esta clase de oraciones se aprenden de memoria y se recitan.  Después de que se hayan cantado, se supone que hay que practicar Surya Namaskara junto con los vinyasas relacionados con los sistemas de respiración.  Todos los efectos asociados con los mantras están incluidos en la respiración.  Cuando se respira, una inhalación precede a una exhalación.  Podemos pensar en esto como la ejecución de un mantra.  Hay un tipo de poder llamado vayu que reside en la respiración, y éste es el poder que se encuentra también dentro de los mantras.  Si no respiras, no puedes cantar los mantras ni pronunciar los slokas.  Sin respiración, de hecho, ¿cómo puedes decir nada?  Así que un mantra debe surgir desde la propia respiración, que es el motivo por el que la respiración debe mantenerse igual - pranapanau samo krtva nasabhyantaracarinau [Bhagavad Gita, verso 27].  La inhalación y la exhalación tienen que ser iguales.  Si prana y apana se igualan, entonces los mantras surgen correctamente.  Si no, no lo harán.

Momento cumbre del Ramayana: el enfrentamiento entre Rama y Ravana.  El Ramayana es, junto con el Mahabharata, la obra épica más importante del hinduismo.  Cuenta la historia de Rama, séptimo avatar de Vishnu, que se ve obligado a exiliarse durante catorce años del reino Ayodhya del que es heredero legítimo.  Le acontecen toda clase de aventuras y encuentros.  Ravana se erige en su archienemigo al secuestrar a su mujer Sita y pretender esposarla, lo que desencadena una guerra. 

SR: ¿Cuál es la fuente del Aditya Hrdayam?

SKPJ: El Aditya Hrdayam es una famosa oración que se encuentra en el Ramayana.  En el clímax de esta obra épica, una terrible batalla estalla entre Rama y Ravana.  Rama, cuya flecha ha alcanzado su objetivo una y otra vez, ha cercenado la cabeza de Ravana no una vez, sino muchas.  Pero en todas las ocasiones, la cabeza vuelve a aparecer y Ravana no muere.  La razón es que la rectitud de la mujer de Ravana, Mandodari, que es considerada una pativrata, o mujer de gran virtud, protege su vida.  Al límite de su ingenio, Rama comienza a preguntarse qué más puede hacer, cuando Agastya, un sabio de gran conocimiento, acude en su ayuda.  Le dice a Rama que, antes de extraer una flecha de su carcaj y lanzarla contra Ravana, tiene que recitar el todopoderoso Aditya Hrdayam.  Esto disminuirá la fuerza de la protección de Mandodari, afirma el sabio, y hará que Ravana sea vulnerable.  Así que Rama recita el Aditya Hrdayam, tal y como le ha instruido Agastya, y al recitarlo, obtiene un alto nivel de concentración mental.  Como resultado de ello, su flecha acierta y consigue dar muerte a Ravana sobre el campo de batalla.

SR: ¿Cómo puede ser que en la India, donde hay tantos templos dedicados a tantos dioses y diosas, haya tan sólo unos pocos templos dedicados al dios sol?

SKPJ: El sol, como todos sabemos, es el mismo origen de la vida sobre este planeta - el principio y el fin de nuestra existencia.  Sin su calor benevolente y vivificante, no podría existir ninguna forma de vida.  Son los rayos del sol los que nos mantienen vivos, especialmente aquellos que confieren calor al atardecer.  El sol como dios es omnipresente en nuestras vidas; lo vemos físicamente, con nuestros propios ojos, cada día.  Pero los demás dioses son diferentes.  Son invisibles al ojo humano, así que se les consagran templos y sus representaciones pueden ser adoradas.  El sol en cambio es visible, razón por la cual no se le dedican demasiados templos.

SR: ¿De qué manera beneficia vayu a Surya Namaskara, así como a los cantos?

SKPJ: Vayu, el poder sutil de la respiración, es la epítome de Dios.  De hecho, vayu es el mismo Dios.  Así que, cuando una persona respira, Dios está actuando.  Como sabes, sin el poder de la respiración el cuerpo humano morirá.  Los sastras reconocen este hecho vital de la vida y le conceden toda la importancia que merece.  El motivo por el que una respiración adecuada es vital para la práctica de yoga es que permite tranquilizar la mente y que los buenos pensamientos se filtren hacia el interior.  Sin ella, la mente se desorientará y los patrones de respiración se verán seriamente afectados.  Toda la base de una respiración adecuada es asegurar un estado mental perfecto, es decir, una mente que no se encuentre agitada, enfadada e inestable.  El Bhagavad Gita, que todo lo abarca, explica la importancia de una respiración uniforme, tal y como dije antes.  Así que, si inhalas durante diez segundos, por ejemplo, también deberías exhalar durante la misma cantidad de tiempo.  Esto mantendrá el equilibrio del cuerpo.  Antes de terminar, no obstante, me gustaría enfatizar de nuevo que el yoga es para todo el mundo - hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, gente sana y enfermos.  Todo se resume en tener inclinación hacia ello.  La pereza o la falta de interés son las únicas cosas que se interponen en el camino de esta práctica.  Nada más.  Esto es una verdad universal.


Este niño canta el Aditya Hrdayam con una entonación muy parecida a como lo hace Peter Sanson.

Aditya Hrdayam.


॥ आदित्यहृदयम् ॥.. ādityahṛdayam ..
El Corazón de Aditya (Dios Sol)
ततो युद्धपरिश्रान्तं समरे चिन्तया स्थितम् ।tato yuddhapariśrāntaṃ samare cintayā sthitam .
रावणं चाग्रतो दृष्ट्वा युद्धाय समुपस्थितम् ॥ १ ॥rāvaṇaṃ cāgrato dṛṣṭvā yuddhāya samupasthitam .. 1 ..
Contemplando a Sri Rama, alzándose de pie con el pensamiento absorto sobre el campo de batalla, agotado por la lucha, y Ravana ante él, debidamente preparado para el enfrentamiento,
दैवतैश्च समागम्य द्रष्टुमभ्यागतो रणम् ।daivataiśca samāgamya draṣṭumabhyāgato raṇam .
उपागम्याब्रवीद्राममगस्त्यो भगवान् ऋषिः ॥ २ ॥upāgamyābravīdrāmamagastyo bhagavān ṛṣiḥ .. 2 ..
El bendito sabio Agastya, que había acudido junto a los dioses a presenciar la batalla, acercándose a Sri Rama, habló así:
राम राम महाबाहो शृणु गुह्यं सनातनम् ।rāma rāma mahābāho śṛṇu guhyaṃ sanātanam .
येन सर्वानरीन् वत्स समरे विजयिष्यसि ॥ ३ ॥yena sarvānarīn vatsa samare vijayiṣyasi .. 3 ..
Rama, oh poderosamente armado Rama, escucha el eterno secreto, que al conocerlo, oh niño, conquistarás a todos tus enemigos sobre el campo de batalla.
आदित्यहृदयं पुण्यं सर्वशत्रुविनाशनम् ।ādityahṛdayaṃ puṇyaṃ sarvaśatruvināśanam .
जयावहं जपेन्नित्यम् अक्षय्यं परमं शिवम् ॥ ४ ॥jayāvahaṃ japennityam akṣayyaṃ paramaṃ śivam .. 4 ..
Se titula el Aditya Hrdayam, el santo, el destructor de todos los enemigos, el que concede la victoria, eterna y supremamente bendito.  Uno debería recitarlo siempre.
सर्वमङ्गलमाङ्गल्यं सर्वपापप्रणाशनम् ।sarvamaṅgalamāṅgalyaṃ sarvapāpapraṇāśanam .
चिन्ताशोकप्रशमनम् आयुर्वर्धनमुत्तमम् ॥ ५ ॥cintāśokapraśamanam āyurvardhanamuttamam .. 5 ..
Es la bendición de todas las bendiciones, el mejor medio para destruir todos los pecados, eliminar la ansiedad y el sufrimiento y favorecer la longevidad.
रश्मिमंतं समुद्यन्तं देवासुरनमस्कृतम् ।raśmimaṃtaṃ samudyantaṃ devāsuranamaskṛtam .
पूजयस्व विवस्वन्तं भास्करं भुवनेश्वरम् ॥ ६ ॥pūjayasva vivasvantaṃ bhāskaraṃ bhuvaneśvaram .. 6 ..
Adora al dios-sol que se eleva, el dominador de los mundos, que está coronado con rayos, que es saludado por ángeles y demonios y que ilumina el mundo.
सर्वदेवात्मको ह्येष तेजस्वी रश्मिभावनः ।sarvadevātmako hyeṣa tejasvī raśmibhāvanaḥ .
एष देवासुरगणाँल्लोकान् पाति गभस्तिभिः ॥ ७ ॥eṣa devāsuragaṇām̐llokān pāti gabhastibhiḥ .. 7 ..
De hecho, él es la encarnación de todos los dioses, luminoso, y crea y sostiene a los dioses y a los demonios así como a sus mundos mediante sus rayos.
एष ब्रह्मा च विष्णुश्च शिवः स्कन्दः प्रजापतिः ।eṣa brahmā ca viṣṇuśca śivaḥ skandaḥ prajāpatiḥ .
महेन्द्रो धनदः कालो यमः सोमो ह्यपां पतिः ॥ ८ ॥mahendro dhanadaḥ kālo yamaḥ somo hyapāṃ patiḥ .. 8 ..
De hecho, él es Brahma (el creador) y también Visnu (el protector del universo), Lord Siva (el destructor), Skanda (hijo de Siva), Prajapati (el señor de la creación), el poderoso Indra (gobernante de los dioses), Kubera (el que concede riquezas), Kala (el espíritu del tiempo), Yama (el controlador), Soma (el dios luna), Varuna (el que gobierna las aguas).
पितरो वसवः साध्या ह्यश्विनौ मरुतो मनुः ।pitaro vasavaḥ sādhyā hyaśvinau maruto manuḥ .
वायुर्वह्निः प्रजाप्राण ऋतुकर्ता प्रभाकरः ॥ ९ ॥vāyurvahniḥ prajāprāṇa ṛtukartā prabhākaraḥ .. 9 ..
De hecho, el es los Pitris (ancestros), los (ocho) Vasus, los (doce) Sadhyas, los (dos) Aswins (médicos de los dioses), Manu (progenitor de la raza humana), Vayu (el dios-viento) y el dios del fuego.  Él es la respiración vital del universo, el origen de las estaciones, el almacén de la luz.
आदित्यः सविता सूर्यः खगः पूषा गभस्तिमान् ।ādityaḥ savitā sūryaḥ khagaḥ pūṣā gabhastimān .
सुवर्णसदृशो भानुर्हिरण्यरेता दिवाकरः ॥ १० ॥suvarṇasadṛśo bhānurhiraṇyaretā divākaraḥ .. 10 ..
Él es el sol de Aditi, el progenitor (de todos), el dios-sol, el que surca los cielos, el que nutre (a todos), el poseedor de rayos, el dorado, el brillante, aquel cuya energía constituye la semilla del universo y el hacedor del día.
हरिदश्वः सहस्रार्चिः सप्तसप्तिर्मरीचिमान् ।haridaśvaḥ sahasrārciḥ saptasaptirmarīcimān .
तिमिरोन्मथनः शम्भुस्त्वष्टा मार्ताण्ड अंशुमान् ॥ ११ ॥timironmathanaḥ śambhustvaṣṭā mārtāṇḍa aṃśumān .. 11 ..
Él tiene siete caballos verdes, está hecho de una infinidad de rayos, lleno de rayos, el destructor de la oscuridad, la fuente de la felicidad, el que mitiga el sufrimiento de sus devotos, el que infunde vida al huevo cósmico sin vida.
हिरण्यगर्भः शिशिरस्तपनो भास्करो रविः ।hiraṇyagarbhaḥ śiśirastapano bhāskaro raviḥ .
अग्निगर्भोऽदितेः पुत्रः शङ्खः शिशिरनाशनः ॥ १२ ॥agnigarbho'diteḥ putraḥ śaṅkhaḥ śiśiranāśanaḥ .. 12 ..
Él es el Hiranyagarbha (el huevo cósmico), el Sisirastapanah (un epíteto del sol), Bhasjara (el que trae la luz), Ravih, el portador del fuego de disolución en su vientre, el hijo de Aditi, lleno de dicha, y el destructor del frío.
व्योमनाथस्तमोभेदी ऋग्यजुःसामपारगः ।vyomanāthastamobhedī ṛgyajuḥsāmapāragaḥ .
घनवृष्टिरपां मित्रो विन्ध्यवीथीप्लवङ्गमः ॥ १३ ॥ghanavṛṣṭirapāṃ mitro vindhyavīthīplavaṅgamaḥ .. 13 ..
Él es el señor de los cielos, el que dispersa la oscuridad, un maestro de los tres Vedas, el que envía lluvias espesas, el amigo del agua.  Él se desplaza con rapidez a lo largo de su propia órbita.
आतपी मण्डली मृत्युः पिङ्गलः सर्वतापनः ।ātapī maṇḍalī mṛtyuḥ piṅgalaḥ sarvatāpanaḥ .
कविर्विश्वो महातेजाः रक्तः सर्वभवोद्भवः ॥ १४ ॥kavirviśvo mahātejāḥ raktaḥ sarvabhavodbhavaḥ .. 14 ..
Él está adornado con un círculo de rayos.  Él es la muerte, leonado y el destructor de todos.  Él es omnisciente, con todas las formas, dotado de extraordinario brillo, cobrizo y el origen de todas las curvas.
नक्षत्रग्रहताराणामधिपो विश्वभावनः ।nakṣatragrahatārāṇāmadhipo viśvabhāvanaḥ .
तेजसामपि तेजस्वी द्वादशात्मन् नमोऽस्तु ते ॥ १५ ॥tejasāmapi tejasvī dvādaśātman namo'stu te .. 15 ..
Él es que controla las mansiones lunares, planetas y estrellas, el creador de todo, el resplandeciente entre lo espléndido.  Oh dios, que apareces en doce formas, ¡gloria a ti!
नमः पूर्वाय गिरये पश्चिमायाद्रये नमः ।namaḥ pūrvāya giraye paścimāyādraye namaḥ .
ज्योतिर्गणानां पतये दिनाधिपतये नमः ॥ १६ ॥jyotirgaṇānāṃ pataye dinādhipataye namaḥ .. 16 ..
Saludos a ti en la forma de las montañas orientales y las montañas occidentales.  Gloria al señor de las hordas de luminarias y señor del día.
जयाय जयभद्राय हर्यश्वाय नमो नमः ।jayāya jayabhadrāya haryaśvāya namo namaḥ .
नमो नमः सहस्रांशो आदित्याय नमो नमः ॥ १७ ॥namo namaḥ sahasrāṃśo ādityāya namo namaḥ .. 17 ..
¡Saludos al que concede la victoria, saludos a la alegría nacida de la victoria!  Saludos al dios que tiene caballos verdes.  ¡Gloria, gloria a ti con miles de rayos! ¡Gloria, gloria a ti, hijo de Aditi!  
नम उग्राय वीराय सारङ्गाय नमो नमः ।nama ugrāya vīrāya sāraṅgāya namo namaḥ .
नमः पद्मप्रबोधाय मार्ताण्डाय नमो नमः ॥ १८ ॥namaḥ padmaprabodhāya mārtāṇḍāya namo namaḥ .. 18 ..
¡Gloria al que calma los sentidos, el valiente!  ¡Gloria a ti como denota la sílaba mística OM!  ¡Gloria al que despierta el lotol  ¡Gloria a ti, terrible!
ब्रह्मेशानाच्युतेशाय सूर्यायादित्यवर्चसे ।brahmeśānācyuteśāya sūryāyādityavarcase .
भास्वते सर्वभक्षाय रौद्राय वपुषे नमः ॥ १९ ॥bhāsvate sarvabhakṣāya raudrāya vapuṣe namaḥ .. 19 ..
¡Gloria al que gobierna sobre Brahma, Lord Shiva y Lord Visnu!  ¡Gloria al dios-sol, la luz espiritual que habita en el orbe solar, el resplandeciente, el devorador de todo, que aparece en la forma de Rudra (quien aparta la ignorancia). 
तमोघ्नाय हिमघ्नाय शत्रुघ्नायामितात्मने ।tamoghnāya himaghnāya śatrughnāyāmitātmane .
कृतघ्नघ्नाय देवाय ज्योतिषां पतये नमः ॥ २० ॥kṛtaghnaghnāya devāya jyotiṣāṃ pataye namaḥ .. 20 ..
¡Saludos al que disipa la oscuridad, el destructor del frío, el exterminador de enemigos, aquel cuya extensión es inconmensurable, el destructor de los desagradecidos, el dios que gobierna las luces!
तप्तचामीकराभाय वह्नये विश्वकर्मणे ।taptacāmīkarābhāya vahnaye viśvakarmaṇe .
नमस्तमोऽभिनिघ्नाय रुचये लोकसाक्षिणे ॥ २१ ॥namastamo'bhinighnāya rucaye lokasākṣiṇe .. 21 ..
¡Gloria a ti, que posees el fulgor del oro puro, el que retira la ignorancia, el arquitecto del universo, el que arranca la oscuridad, esplendor encarnado, el testigo del mundo!
नाशयत्येष वै भूतं तदेव सृजति प्रभुः ।nāśayatyeṣa vai bhūtaṃ tadeva sṛjati prabhuḥ .
पायत्येष तपत्येष वर्षत्येष गभस्तिभिः ॥ २२ ॥pāyatyeṣa tapatyeṣa varṣatyeṣa gabhastibhiḥ .. 22 ..
Sólo el Señor mencionado de hecho destruye, hace existir y mantiene todo lo que ha llegado a ser.  Él irradia calor mediante sus rayos y envía lluvias.
एष सुप्तेषु जागर्ति भूतेषु परिनिष्ठितः ।eṣa supteṣu jāgarti bhūteṣu pariniṣṭhitaḥ .
एष एवाग्निहोत्रं च फलं चैवाग्निहोत्रिणाम् ॥ २३ ॥eṣa evāgnihotraṃ ca phalaṃ caivāgnihotriṇām .. 23 ..
Sentado en todos los seres creados (como su controlador interno), él permanece despierto cuando ellos han caído dormidos.  Él mismo es el acto de derramar ofrendas sobre el fuego sagrado así como el fruto que obtienen aquellos que vierten dichas ofrendas.
वेदाश्च क्रतवश्चैव क्रतूनां फलमेव च ।vedāśca kṛtavaścaiva kṛtūnāṃ phalameva ca .
यानि कृत्यानि लोकेषु सर्व एष रविः प्रभुः ॥ २४ ॥yāni kṛtyāni lokeṣu sarva eṣa raviḥ prabhuḥ .. 24 ..
Él mismo es los Vedas, los sacrificios así como el fruto de los sacrificios.  Sólo él es el controlador supremo de las actividades que se encuentran en todos los seres vivos.
॥ फलश्रुतिः ॥.. phalaśrutiḥ ..
Los frutos por escucharlo (el Aditya Hrdayam)
एनमापत्सु कृच्छ्रेषु कान्तारेषु भयेषु च ।enamāpatsu kṛcchreṣu kāntāreṣu bhayeṣu ca .
कीर्तयन् पुरुषः कश्चिन्नावसीदति राघव ॥ २५ ॥kīrtayan puruṣaḥ kaścinnāvasīdati rāghava .. 25 ..
Ningún individuo que cante las glorias del Señor carrá en grandes dificultades, en los bosques así como en tiempos de peligro, llega a sufrir, ¡oh, descendiente de Raghu!
पूजयस्वैनमेकाग्रो देवदेवं जगत्पतिम् ।pūjayasvainamekāgro devadevaṃ jagatpatim .
एतत् त्रिगुणितं जप्त्वा युद्धेषु विजयिष्यसि ॥ २६ ॥etat triguṇitaṃ japtvā yuddheṣu vijayiṣyasi .. 26 ..
Adora a este Señor del universo, el Dios de todos los dioses, con una mente concentrada.  Tras cantar esta alabanza tres veces, uno resultará victorioso en los combates.
अस्मिन् क्षणे महाबाहो रावणं त्वं वधिष्यसि ।asmin kṣaṇe mahābāho rāvaṇaṃ tvaṃ vadhiṣyasi .
एवमुक्त्वा तदागस्त्यो जगाम च यथागतम् ॥ २७ ॥evamuktvā tadāgastyo jagāma ca yathāgatam .. 27 ..
¡Oh Rama poderosamente armado!  En este preciso momento podrás matar a Ravana.  Tras decir esto, el celebrado Sabio Agastya acto seguido se marchó del mismo modo en que había llegado.
एतच्छ्रुत्वा महातेजा नष्टशोकोऽभवत्तदा ।etacchrutvā mahātejā naṣṭaśoko'bhavattadā .
धारयामास सुप्रीतो राघवः प्रयतात्मवान् ॥ २८ ॥dhārayāmāsa suprīto rāghavaḥ prayatātmavān .. 28 ..
Tras escuchar este consejo, Sri Rama, que se encontraba imbuido de una energía extraordinaria y había sometido su mente, sintió que su pesar se había disipado de inmediato.  Sintiéndose muy complacido, retuvo (este himno) en su memoria.
आदित्यं प्रेक्ष्य जप्त्वा तु परं हर्षमवाप्तवान् ।ādityaṃ prekṣya japtvā tu paraṃ harṣamavāptavān .
त्रिराचम्य शुचिर्भूत्वा धनुरादाय वीर्यवान् ॥ २९ ॥trirācamya śucirbhūtvā dhanurādāya vīryavān .. 29 ..
Tras sorber agua tres veces y purificarse, mirando intensamente al sol y repitiendo esta oración, el valiente experimentó suprema felicidad.  Asiendo su arco
रावणं प्रेक्ष्य हृष्टात्मा युद्धाय समुपागमत् ।rāvaṇaṃ prekṣya hṛṣṭātmā yuddhāya samupāgamat .
सर्वयत्नेन महता वधे तस्य धृतोऽभवत् ॥ ३० ॥sarvayatnena mahatā vadhe tasya dhṛto'bhavat .. 30 ..
y fijando sus ojos sobre Ravana, Sri Rama, sintiendo un gran regocijo en su mente, avanzó resuelto a obtener la victoria.  Se alzó inquebrantable en su decisión de matar a Ravana, con un esfuerzo intenso y global.
अथ रविरवदन्निरीक्ष्य रामंatha raviravadannirīkṣya rāmaṃ
मुदितमनाः परमं प्रहृष्यमाणः ।muditamanāḥ paramaṃ prahṛṣyamāṇaḥ .
निशिचरपतिसंक्षयं विदित्वाniśicarapatisaṃkṣayaṃ viditvā
सुरगणमध्यगतो वचस्त्वरेति ॥ ३१ ॥suragaṇamadhyagato vacastvareti .. 31 ..
Satisfecho al ver a Sri Rama sintiéndose eufórico al sentir a su alcance la destrucción de Ravana, el Dios Sol, de pie entre una multitud de dioses, exclamó: "¡Apresúrate!"
॥ इति आदित्यहृदयम् मन्त्रस्य ॥.. iti ādityahṛdayam mantrasya ..
Y así termina el mantra Aditya Hrdayam.


lunes, 2 de abril de 2018

Diez años con Peter Sanson... ¡y en Bilbao!



Hace casi tres años, cuando Ashtanga Yoga Bilbao aún se encontraba en la fragua, dedicamos en este mismo blog un artículo a Peter Sanson, profesor neozelandés que visitaba Madrid cada mes de mayo y del que, tras nueve años, Nines y yo habíamos de despedirnos.  

La apertura de una escuela de Ashtanga Yoga en Bilbao era una iniciativa apasionante pero que acarreaba grandes responsabilidades y restricciones; entre otras quedaba limitada sine die nuestra libertad de movimientos, incluidos los viajes a Mysore o las "escapadas" a Madrid para volver a disfrutar de esas cinco maravillosas mañanas con Peter Sanson, y lo aceptamos como parte de nuestro dharma.  También, y habida cuenta de que en Bizkaia y prácticamente toda Euskadi no había nadie enseñando Ashtanga Yoga tradicional con quien pudiésemos contar para sustituciones puntuales, sabíamos que al menos durante varios años el peso de la escuela y de todas sus clases tendrían que descansar exclusivamente sobre nuestros hombros.  En consecuencia, Mysore y Sharath quedaron relegados a las vacaciones de Navidad o estivales y los talleres con Peter Sanson... al resignado ostracismo.

Entre tanto, desde la distancia, observábamos cómo el tour europeo de Peter proseguía año tras año llevándolo a Madrid, Barcelona, Cascais, Londres, Copenhague, Oslo y otras ciudades.  Cada una de sus visitas suponían un gran acontecimiento para la comunidad local de Ashtanga Yoga, como si el epicentro energético lo acompañase allá donde fuera.  Nosotros ya lo habíamos experimentado durante casi una década en Madrid, donde los practicantes más comprometidos de la ciudad procedentes de distintas escuelas, personas venidas del resto de España e incluso extranjeros, se desplazaban con el workshop de Peter Sanson como único motivo y practicaban todos bajo el mismo techo generando un precioso sentido de comunidad.  Efectivamente, durante esa semana mágica en Madrid se recreaba lo que, salvando las distancias y a una escala mucho mayor, sucede en Mysore, la meca de Ashtanga Yoga que cada temporada atrae a centenares de practicantes de Ashtanga Yoga de todo el mundo que se reúnen para estudiar con Sharath Jois: culturas, costumbres, naciones, razas y lenguas distintas uncidas por el yugo, unidas por el yoga. 

La mayor habilidad de Peter consiste precisamente en eso: en ser capaz de llevar consigo el espíritu de Mysore cual si un portador de llama olímpica se tratara, y a través de sus manos, de su voz, de su experiencia, transmitir lo que aprendió de primera mano.  Atesora más de treinta años de dedicación exclusiva a este sistema de yoga, veintiuno a los pies del propio Sri K. Pattabhi Jois y muchos de ellos en estrecha relación prolongada a lo largo de seis a nueve meses anuales, lo que le confiere una genuinidad a la que muy pocas personas pueden acercarse.  Y a diferencia de muchos de los antiguos estudiantes que, acostumbrados al trato cercano de los viejos tiempos y tal vez espantados por las aglomeraciones actuales, hace lustros que no han vuelto, a día de hoy Peter continúa viajando a Mysore como un alumno más y mostrando sus respetos a Sharath Jois, a quien vio crecer como hombre, como practicante y como maestro hasta convertirse en el custodio de la tradición legada por su abuelo y por Krishnamacharya.  Tal ha sido la dedicación de Peter Sanson que, certificado por Pattahi Jois para enseñar hasta la cuarta serie avanzada B, recientemente ha sido incluido en una reducida lista de ocho profesores certificados honorarios a los que Sharath Jois ha querido distinguir por su continuada devoción.

Peter Sanson, un jovencísimo Sharath y Guruji.  Fotografía obtenida de la página web de Peter Sanson.

Por todo esto, cualquier cosa que pueda escribir aquí se queda corta a la hora de describir la emoción que nos embargó cuando supimos que Peter Sanson vendría a Ashtanga Yoga Bilbao entre el 21 y el 24 de junio para impartir un workshop de cuatro días.  Nos habíamos puesto en contacto con él en el mes de septiembre; después de haberlo conocido durante tantos años tampoco nos parecía inapropiado tomarnos la libertad de invitarlo a incluir Bilbao en su tour europeo  Nos respondió cariñosamente su esposa Amna agradeciéndonos la invitación y asegurando que Peter lo tendría en cuenta  pero, la verdad, no albergábamos muchas esperanzas, y menos de que su visita se produjera esta misma temporada.  Mayúscula fue nuestra sorpresa cuando a primeros de febrero volvió a ponerse en contacto explorando la posibilidad de organizar un taller en Bilbao, el último de su gira europea.  Nuestra respuesta, claro, fue afirmativa, y al cabo de algunas semanas se concretaron las fechas.  ¡Peter Sanson vendría a Bilbao!

Para un observador externo, o para alguien que lo haga a través de ojos fríos, lógicos, desprovistos de pasión, quizás pueda parecer una tontería, un lujo prescindible eso de gastarse más de cien euros a cambio de estar cuatro días con un profesor por muy avezado que sea.  En cambio, aquellos que conocen a Peter, practican con él año tras año e incluso en algunos casos lo siguen de ciudad en ciudad, no tienen dudas y no dejan pasar la ocasión cada vez que se les presenta; unos pocos días con Peter Sanson sirven para inspirarlos y motivarlos durante meses.  Como ocurre en todo, al final cada persona tendrá su propia experiencia y sacará sus propias conclusiones, pero si te consideras un apasionado de Ashtanga Yoga y no conoces aún a Peter, puedes tener la certeza de que merece la pena apostar por él, aunque sea sólo por paladear el sabor del genuino estilo Mysore de manos de uno de los profesores más sénior del mundo.  Y si tienes suerte, o te toca la fibra sensible, quizás te cambie la práctica y por consiguiente la vida.

Una de las cosas que más me gusta de los antiguos estudiantes de Ashtanga Yoga aparte de, claro está, estudiar con ellos, es escucharlos o leerlos relatar sus vivencias.  Tuvieron el privilegio de vivir una época irrepetible en la que el Ashtanga Yoga se hallaba en pañales y Guruji podía contar a los estudiantes que acudían a sus clases con los dedos de las manos.  Eso les permitió permanecer muy cerca de la fuente de conocimiento original que él encarnaba y entablar una relación muy íntima, algo que a partir de finales de los años noventa se tornaría imposible de replicar.  Hoy día Ashtanga Yoga es un método que conocen y practican cientos de miles de personas en todo el mundo y Pattabhi Jois, fallecido en el 2009, ha quedado elevado a la categoría de mito.  Todos los ashtanguis hablan y escriben sobre él y, lo alaben o lo critiquen, la realidad es que su enseñanza ha influido a millones de practicantes de múltiples estilos de yoga.  Aquellos que lo conocieron personalmente durante la última época, cuando ya se había producido la explosión de Ashtanga Yoga y las multitudes habían desembarcado en Mysore por oleadas, mantuvieron una relación que, aunque sin duda entrañable, fue una caricatura de la que hubo con los primeros estudiantes.  Yo mismo, que tuve la suerte de conocerlo en vida en verano del 2008, apenas si pude intercambiar unas palabras con él el día del registro y tocarle los pies en la que acabaría siendo su última fiesta de cumpleaños.  La difusión global de su método de yoga había hecho de Pattabhi Jois un maestro de masas, el pastor de un gran rebaño que ni siquiera alcanzaba a aprenderse el nombre de sus innúmeras ovejas y al mismo tiempo lo había convertido en un símbolo del que todo el mundo quería saber, una leyenda viviente que la muerte no hizo sino agigantar.    

Borja Romero-Valdespino, Pau y Peter Sanson en Madrid.

Por eso somos muchos los que buscamos a profesores como Peter Sanson: para conocer cómo fue la instrucción original que recibieron aquellos que llamaban a Guruji por teléfono para anunciarle que llegaban a Mysore y se quedaban a comer con su familia o a charlar con él sobre un té chai.  Al fin y al cabo, en las pequeñas escuelas locales tratamos de reproducir la tradicional relación gurú-shishya parampara a la usanza de Mysore y para ello debemos remitirnos a los modelos que hemos tenido a nuestro alcance y a través de los cuales nosotros mismos la hemos experimentado.  En Ashtanga Yoga Bilbao hemos tenido como grandes referentes a Borja Romero-Valdespino, discípulo directo de Pattahi Jois desde 1999 y a Sharath Jois, nieto de Guruji y actual paramagurú de Ashtanga Yoga.  Peter Sanson, estudiante de la familia Jois desde finales de los ochenta, ha sido otro de los profesores cruciales en nuestra trayectoria y las circunstancias de su experiencia personal en Mysore con Guruji explican en gran parte el fondo y la forma de su enseñanza.  Por eso su testimonio, como su magisterio, resulta tan relevante y hoy es ya parte de la Historia de Ashtanga Yoga.  

Tras el fallecimiento de Guruji en mayo del 2009, Guy Donahaye y Eddie Stern, profesores de Ashtanga Yoga norteamericanos, cayeron en la cuenta de que los recuerdos de los estudiantes que habían conocido a Guruji en diferentes épocas constituían un valioso patrimonio intangible y ofrecían la posibilidad de retratar al divulgador de Ashtanga Yoga a través de un caleidoscopio de puntos de vista.  Esta genial idea se plasmó en el extraordinario libro Guruji: A portrait of Sri K Pattabhi Jois through the eyes of his students (Guruji: Un retrato de Sri K. Pattabhi Jois a través de los ojos de sus estudiantes), una recopilación de entrevistas con algunos de los estudiantes de Pattabhi Jois más representativos y ordenadas cronológicamente desde los más antiguos hasta los más nuevos.  Una lectura imprescindible para todo entusiasta de Ashtanga Yoga.

La antepenúltima entrevista del libro tiene lugar precisamente con Peter Sanson quien, con un lenguaje directo y sin adornos, tal y como es él, relata cómo fueron sus veintiún años de estudio al lado de Pattabhi Jois.  El siguiente texto es un extracto traducido al castellano de dicha entrevista.  He omitido las preguntas y reordenado las respuestas de Peter para que adopten la forma de un discurso.  ¡Disfrútalo!

Portada del libro editado por Guy Donahaye y Eddie Stern en el año 2010.  Puedes adquirirlo aquí.

Una mujer australiana se quedó en casa de un amigo cuando estaba en la universidad.  Mi colega me telefoneó y me dijo, "Esta chica que tenemos ahora en casa come brotes de legumbres y mantequilla de cacahuete sobre panes de arroz."  Una semana después fui a casa de mi amigo, y él y yo hicimos una clase con ella en el garaje.  En total hice dos clases con esa mujer, que acababa de regresar de Pune y era estudiante de B. K. S. Iyengar.  Desde entonces, he practicado yoga.

Tenía veintiún años en ese momento.  Cuando vine a Mysore por primera vez tenía veinticuatro.  Practicaba hatha yoga una vez por semana tras las clases de la universidad.  Los miércoles por la noche a las seis.  Iba todas las semanas con un tipo llamado Michael Jones.  El profesor de la universidad me aconsejó ir a una escuela en Sydney, pero terminé en Queensland.  Estaba en una tienda de alimentación orgánica y vi un cartel que hablaba de Nicki Know y James Brian, así que fui a estudiar con ellos.  Nicki y James hacían Iyengar.  Oyeron hablar de ashtanga a través de un artículo que se publicó en la revista Yoga Journal en 1987, escrito por Jane McMullen.

Nicki y James decidieron venir a la India en 1988 -habían escrito a Guruji y obtenido permiso para estudiar con él- y me preguntaron si quería acompañarlos.  Entonces le escribí a Guruji.  Tardé en recibir su respuesta y tenía que sacarme el visado, así que al final fui a Mysore en 1989.

Mi primer viaje a la India fue una pasada.  Aterricé en Chennai y tomé el tren a Mysore.  Todo me resultaba muy chocante.  Me encontré con Guruji en la vieja shala.  Guruji llevaba un dhoti con una cuerda sobre su hombro.  Me pidió la carta y me dijo: "Siéntate."  No dijo nada en un buen rato y me puse muy nervioso, temiendo que me rechazara y no me dejara estudiar con él.  Finalmente me dijo que regresara el día siguiente a las seis de la mañana.

Guruji en la puerta de la vieja shala.

Empecé a las seis de la mañana en la habitación situada en el piso de arriba junto con una mujer india mientras la clase regular tenía lugar escaleras abajo.  Había practicantes bastante avanzados en ese momento y yo no sabía hacer ni un saludo al sol.  Miré por la ventana y los escuché respirar, y me asusté.  Fue una buena idea que Guruji me llevara arriba.  Me quedé durante seis meses.

Fue un tanto angustioso.  La mujer a mi lado también era bastante avanzada; ella era flexible y yo rígido.  De pronto apareció Guruji y me enseñó el saludo al sol, a continuación se iba escaleras abajo y regresaba al de un rato.  Recuerdo que hacía hasta veinticuatro saludos al sol.  Empezó enseñándome el A y al cabo de una semana estaba haciendo doce A y doce B y después me sentaba y hacía la respiración.  Ése era mi programa.  Entonces poco a poco empezó a enseñarme las posturas de pie, los dos padangushtasanas, después los dos trikonasanas.  Así, poco a poco.

Practiqué en esa habitación durante una buena temporada, alrededor de un mes.  En algún momento, la clase de abajo se empezó a vaciar, al llegar los meses de abril y mayo el calor apretaba y sólo quedaron la mitad, alrededor de una docena de estudiantes.  En ese momento me llevó a la habitación de abajo.

La práctica me encantó.  Era un estilo de yoga mucho más activo que lo que había hecho antes y me gustaba la manera en que Guruji enseñaba.  También era mucho más corta, al principio practicaba sólo durante media hora.  Estaba acostumbrado a hacer muchas más asanas en los otros estilos.  Con Guruji estaba haciendo muy pocas posturas y muchas repeticiones y desde el primer momento me encantó.  Simplemente hacía mi práctica y la disfrutaba, disfrutaba estar con Guruji y me sentía muy bien.  

Guruji rodeado por sus estudiantes en su fiesta de cumpleaños en julio de 1993, todavía lejos de las multitudes.  Sentados, abajo del todo, se encuentran Peter Sanson (primero por la izquierda) y Tomás Zorzo (segundo por la derecha).  Peter y Tomás son amigos íntimos desde que coincidieron en Mysore durante tantos años.  De hecho, antes de que empezara a hacer sus talleres en Madrid y Barcelona, Peter iba a Oviedo todos los años invitado por su amigo Tomás.  Fotografía obtenida de la página Ashtanga Yoga Canarias de Ananda Zorzo, hijo de Tomás, que también aparece en la imagen.

Guruji me tocó en lo más profundo; estar con él era como nada que hubiera experimentado antes.  Su enseñanza era muy sutil en la forma que tenía de trabajar contigo en términos de personalidad, emociones, cualquier bloqueo físico o mental, y sabía cómo mover la energía y atravesarte hasta tus capas internas.

Tenía muchas dificultades al principio.  Aunque había practicado bastante yoga, no podía hacer bien muchas asanas.  Guruji era mucho de trabajar con las manos, te agarraba como si fueras un muñeco y te colocaba en la postura.  Tenías que rendirte a sus ajustes, entonces estabas seguro.  Si tratabas de resistirte era cuando estabas en serios problemas.  En numerosas ocasiones pude oír cosas que se rasgaban en el interior de mi cuerpo -como el sonido de sábanas que se rompían- pensaba que era el final para mí.  Pero me relajé y me rendí a él y dejé que me colocara en las diferentes asanas, y estaba seguro.  En todo momento podía sentir adónde debía llevarme.

Al final del mes de mayo, en medio del monzón, todos los estudiantes occidentales se habían marchado y me incorporé a la clase de las cinco de la madrugada.  Me lo estaba pasando como nunca antes en mi vida.  Con los estudiantes indios el ambiente era mucho más distendido que con los occidentales, se saltaban algunas cosas aquí y allá y a menudo interrumpían la práctica y se ponían a charlar entre ellos, en especial cuando Guruji se marchaba de la habitación para ir en busca de café.  No empujaban ni se tensaban, no estaban tan pendientes de quién hacía qué asana; su práctica era más como un amable ritual diario.  Su forma de practicar me gustó de veras y fue algo que se me quedaría grabado.

Guruji era tan estricto con ellos como con nosotros, por lo que puedo recordar no les enseñaba de manera diferente.  Ellos, en cambio, tenían con él un trato mucho más relajado y familiar del que teníamos los occidentales.  Muchos de los indios eran personas mayores con problemas de salud y Guruji les enseñaba con un enfoque terapéutico en la misma clase, simplificando, modificando la práctica y ajustándolos con sus manos.  De acuerdo con su capacidad los ajustaba y trabajaba con ellos lentamente.  Simplemente simplificaba las cosas, pero seguía siendo ashtanga yoga.    

Matsyendrasana.

Una vez vino un occidental llamado Alexander que tenía gota y una grave condición cardíaca que se trataba con pastillas de nitroglicerina.  Sufrió un pequeño infarto en la calle y recuerdo que pensé, gracias a Dios que Graeme Northfield está practicando aquí porque es enfermero y, si Alexander tuviera un infarto en medio de la clase, ¡Graeme sabría qué hacer!

Guruji lo puso a dieta y le tuvo haciendo saludos al sol muy suaves.  Al cabo de un mes dejó de tomar pastillas.  Su dieta quedó restringida a lo que era capaz de sostener en sus dos manos.  Mejoró mucho.  Se quedó estudiando en Mysore durante más de doce o dieciocho meses.

Un pilar fundamental de la shala era Amma, la mujer de Guruji,  Solía estar pendiente de los estudiantes, anotando quién tenía dolor de espalda o de rodilla.  Estaba muy involucrada en la escuela y hasta nos daba algunas pistas y trucos para la práctica.  Como éramos tan pocos, nos conocía a todos y a menudo nos invitaba a tomar una taza de café.  De vez en cuando íbamos a comer a casa de Guruji, lo que era genial.  Amma era una mujer encantadora.  Y es la única persona a la que alguna vez escuché regañar a Guruji. 

Cuando regresé tras uno de mis viajes a Mysore, una mujer llamada Judy Colbert que vivía en Gisborne me pidió que me acercara y le mostrara lo que estaba haciendo.  Lo hice y le mostré algo de lo que había aprendido con Guruji.  Dos o tres personas se interesaron y les enseñé algunos saludos al sol y algunas pequeñas cosas.  Les ayudaba los lunes por la noche, y fue así como comencé a dar clases.  Mantuve esa clase de los lunes por la noche durante diez años.

Natarajasana.

Guruji no me dio ninguna pista sobre cómo enseñar, de hecho me aterraba siquiera mencionarle que estaba impartiendo esa clase.  No hablé con él sobre ello, pero sí que le pregunté en una ocasión acerca de enseñar yoga, y entonces me dijo que tenía que terminar la cuarta serie y estudiar sánscrito.  Así que agaché la cabeza y me centré en mi práctica.

Guruji y sus enseñanzas me cambiaron la vida.  Me había graduado en la universidad en Nueva Zelanda y estaba bien situado para comenzar una carrera profesional en valores de propiedad.  Pero cuando empecé a practicar con Guruji todo mi interés se trasladó al yoga.  Me quedaría en Mysore hasta que se me acabara el dinero, después regresaría a Nueva Zelanda y trabajaría en la granja de mi familia, poniendo vallas, podando árboles y haciendo labores generales.

Cuando la gente empieza a practicar siento que la forma de su cuerpo cambia radicalmente, a menudo incluso sus caras adoptan una apariencia distinta.  Me imagino que es un reflejo de los cambios que están teniendo lugar a un nivel más profundo.  También me resulta interesante con qué rapidez los nuevos practicantes ajustan sus dietas después de empezar ashtanga.

Desde el principio tuve completa fe en Guruji.  Él era un profesor, un sanador, un psicólogo - todas ellas cualidades esenciales para un profesor de yoga.  Conectaba con la gente de inmediato, entendía sus experiencias y sentía una gran empatía hacia cualquier trance que pudieran estar atravesando.  A menudo surgían cosas en la práctica, y Guruji ayudaba.  Las cosas no siempre estaban directamente relacionadas con las asanas, sino con la vida.  Creo que todos los estudiantes estaban aprendiendo mucho de sí mismos, y ayudaba mucho recibir el consejo de alguien tan sabio.

Shayanasana.

A mi modo de ver, Guruji encarnaba todo lo que hay más allá del asana.  Las ocho ramas del yoga están integradas dentro de la práctica desde el principio.  Así es como lo entiendo yo hasta el día de hoy, y de hecho cuanto más practico más entiendo cómo se integra con la respiración.  Guruji trabajaba con un gran enfoque en la respiración desde el primer día, lo que convertía la práctica en una experiencia muy meditativa.  El resto de las ramas, tales como las relacionadas con el comportamiento y la dieta, empiezan a entrar en juego desde la primera respiración.  Guruji me dejó tan impresionado que tardé casi un año en reunir el valor para atreverme a tocarle los pies.

Era un maestro de los detalles: los dedos de los pies, la posición de las manos.  Todo.  Había ciertos detalles en los que siempre insistía desde el primer momento.  Algunas cosas en las que ponía énfasis: los dristhis, la respiración, muchas pequeñas cosas.  Y tenías que hacerlas todas antes de que te dejase seguir adelante.  Buscaba un determinado nivel de dominio sobre cada asana y se fijaba más en los detalles de lo que nadie se pudiera imaginar.

Lo más importante que aprendí de Guruji fue la necesidad de paciencia.  Guruji una vez me mantuvo parado en la misma asana durante siete años, lo que derribó muchas barreras físicas y mentales.  Enseñaba a todo el mundo de manera individual, con intuición y desde el corazón.  Cuando Guruji finalmente me dejó pasar a la siguiente asana, me di cuenta de que el asana en concreto no importaba; era mucho más importante el nivel de atención que uno lleva a la práctica.

Los fines de semana, no todos, sino de vez en cuando, nos convocaba para una conferencia.  Aparecía y discutíamos en torno a algún tema.  También nos llamaba de uno en uno a su oficina y nos preguntaba los nombres de las asanas.  Había que aprenderse los nombres de las posturas, lo que para mí era muy estresante porque no me los sabía al principio.  También había que conocer los vinyasas.  Y como insistía en que estudiase sánscrito, empecé a hacerlo con un profesor local.

Peter Sanson hace su habitual gesto de despedida, que el próximo mes de junio podremos ver en Bilbao.

A veces hablaba de Krishnamacharya, por quien mostraba un tremendo respeto.  También hablaba del Yoga Korunta.  Se sabía de memoria algunas partes y las citaba en referencia a aquello sobre lo que pudieses estar trabajando, especialmente si tenía que ver con los vinyasas, con la respiración, los dristhis y el mula y uddiyana bandha, temas habituales de sus conferencias.

La respiración es el elemento central de esta práctica.  Sin ella, no es yoga.  La respiración lo mueve todo a muchos niveles.  Los bandhas también resultan cruciales a nivel energético.  Cuando Guruji me enseñó a trabajar con los bandhas, mi cuerpo se tornó ligero y la energía empezó a moverse con suavidad.  Nos hacía trabajar sobre ello desde el principio con el perro boca arriba y boca abajo, enfatizando que apretásemos el ano y mirásemos al ombligo y empujásemos hacia arriba desde la ingle y bajo el ombligo.  No todo el tiempo, sino de vez en cuando nos hacía trabajar en ello.

Todo tenía que ver con dirigir la energía, moverla.  Siempre tuve la sensación de que su enseñanza era muy sutil y que siempre estaba trabajando en el movimiento de energía y en dirigir tu atención a determinadas cosas.  Y sólo te corregía cuando resultaba necesario.  Durante un tiempo te hacía trabajar cierta cosa y cuando sentía que hacía falta te corregía.  Nunca tenía prisa.  Cambiaba las cosas gradualmente, quizás sólo te daba una o dos instrucciones en un periodo de seis meses y te corregía poco a poco.  No en un día.  Buscaba cosas concretas y cuando sentía que había llegado la hora, introducía algo nuevo.

Guruji era un hombre muy disciplinado al que no le gustaba ver que se holganzaneara o se perdiera el tiempo.  Tenía un carácter muy fuerte y era profundamente religioso -esto impregnaba todo su estilo de vida- pero también era juguetón y tenía un gran sentido del humor.

Hay una cosa que dijo Guruji una vez que ha permanecido conmigo todos estos años.  Señaló su corazón y dijo: "Hay una pequeña caja aquí dentro.  En esa cajita reside Atman.  Dirige tu atención ahí.  Eso es el yoga."  Nunca olvidaré eso.  Siempre sentí que era un hombre de gran corazón, amoroso hacia sus estudiantes y con ganas de hacer todo lo que estuviera a su alcance para ayudarnos en nuestro viaje.